Hace un mes, más o menos, circuló por las redes sociales (principalmente entre la gente JOVEN que conozco) el enlace a un artículo que nos dejó a todos boquiabiertos. Por fin teníamos nombre, por fin habían definido lo que estábamos viviendo y no sabíamos expresar, nos llamaron “La Generación Perdida”. Atónita me hallo ante la frivolidad que tenemos a la hora de hablar.
No se puede echar a perder una generación así como así, y no sólo hablando desde el sentido común, es que económicamente, si se pierde una, las que la rodean van detrás. Así que, o damos por hecho que nuestra maravillosa e indestructible civilización de civilizaciones se va a pique o apagamos la tele y movemos el culo del sofá.
En algún momento tendremos que dejar de ser una generación perdida para ser una activa, movilizada y con voz, ¿no? No nos quejamos, no pedimos explicaciones, no disfrutamos de unos derechos que no deberíamos pedir, si no exigir… Quizás parte de la culpa sea nuestra, por escribir todo esto en las redes sociales y no salir a la calle a gritárselo a nuestros gobernantes. O quizás no, no tengo ni idea, al fin y al cabo, estoy perdida ¿no?.
Pero, ¿Cómo no voy a estarlo? Resulta que llevo trabajando desde los 17 años y solo tengo cotizados 22 días. Estoy licenciada desde hace 2 años, no he parado de trabajar, hablo inglés perfectamente y sigo viviendo de una beca de prácticas (por supuesto sin cotizar, pero que más da…si para cuando me jubile el sistema de pensiones se habrá ido al carajo) y encima tengo que dar las gracias porque por lo menos tengo trabajo y tengo que callarme porque otros están peor… ¡Pues no me da la gana! Excepto a mis padres, no pienso dar las gracias a nada ni nadie, porque lo poquito que tengo, me lo he ganado con el sudor de mi frente. Menos conformismo en este país nos iría mejor.
Comprenderéis entonces, que cuando llego a casa a las 3 de la tarde y me pongo a hacer la comida no encienda la televisión, porque si escucho el telediario mientras cocino le arreo un sartenazo a lo primero que se me ponga delante.
A gritos me lié con la tele y con todos los muebles de la casa cuando escuché que Zapatero nos recomendaba en tiempos de crisis…INVERTIR EN FORMACIÓN. Me leí todos los periódicos digitales (los becarios no tenemos dinero para los de papel) que encontré con la noticia, tratando de buscar una explicación lógica. A más información, más aumentaba mi cabreo.
Algún economista (que no esté en las filas del PP o PSOE, por favor) ¿podría explicarle a nuestro señor presidente el significado de AMORTIZAR?
He invertido 5 años de mi vida en obtener un título de licenciada que no me sirve para nada. Y mis padres han invertido la mitad de sus ahorros en financiar dicho título. Ahora, ha llegado el momento de que todos recuperemos nuestra inversión, ante la sorpresa de que me es imposible encontrar un trabajo donde cobre más de 700 euros al mes. Con lo cual no estoy amortizando ese tiempo y dinero invertido en: ¡¡FORMACIÓN!! Ya ni hablamos de beneficios… La economía familiar es como la de una empresa, y la mía se va a la quiebra…y una vez en quiebra, mi presidente me aconseja que siga invirtiendo.
Comprensiblemente, si ahora me gasto una media de 6000 euros en un máster (más el coste de vivir fuera de casa si el máster no se imparte en tu ciudad que es lo más normal…) es porque después de años de formación, experiencia como becaria, dominio del inglés de forma fluida y un máster especializado espero cobrar un sueldo de al menos 2000 euros al mes… Señor ZP, tengo una pregunta para usted: ¿Ha creado usted esos puestos de trabajo para todos los jóvenes hiperformados que pretende tener en su país? Tic tac tic tac tic tac. Juraría que no.
Y para que todos respiremos aliviados, llega la oposición y como alternativa a esto, si llegan a la Moncloa ampliarán el periodo de trabajo en formación hasta los 30 años y también ampliará el tiempo en el que puedes estar contratado por obra y servicio sin que la empresa esté obligada a hacerte fijo. ¡¡Genial!! ¡¡Bravo!! Me quedo mucho más tranquila, por dios, como esto siga así tendremos que vivir 200 años para poder casarnos (eso los heteros, porque si Rajoy llega a la presidencia pretende eliminar el matrimonio homosexual…) comprarnos una casa y tener hijos.
Tratar de conseguir una vida estable, un trabajo medio, una casa y una familia, no debería ser un sueño casi imposible y que solo algunos consiguen realizar… debería ser lo normal.
Pero ¡¡ey!! No os preocupéis ¡¡¡HEMOS GANADO EL MUNDIAL!!!

la generación de mis padres alcanzaron una calidad de vida mejor que la anterior….ellos lucharon y se sacrrificaron por que mi generación tuviese más oportunidades y viviésemos mejor que ellos…..y yo,nosotros,mi generación,gracias a los anteriores y tambien a nuestro esfuerzo,hemos conseguido que nuestra siguiente sea la mejor preparada,hablada,estudiada….y me siento muy orgullosa del trabajo de las anteriores y de la respuesta de la que me sigue….pero un día despierto y escucho que lo que yo parí con 26 y 30 años se llama generación perdida,y ahora ¿que hago?¿me pongo a buscarla?vale,pero ¿dónde?y¿,por qué tengo yo que buscar cuando no soy la que los ha perdido ni ellos los que se han perdido si no unos cuántos especímenes los que los hecho desaparecer?
Y una porra,están ahí,son jóvenes,dinámicos,sabios….y además tienen sentido del humor…y aparecerán,y lucharán,y conseguirán que su siguiente generación no pierda la esperanza cómo ellos no la pierden….
Y seguiremos ganando el mundial
que bonito